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Talita y Taveler hablaban enormemente de locos célebres o de otros más secretos, ahora que Ferraguto se habí­a decidio a comprar la clí­nica y cederle el circo con el gato y todo a un tal Suárez Melián. Les parecí­a, sobre todo a Talita, que el cambio del circo a la clí­nica era una especie de […]


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Los perfumes, los himnos órficos, las algalias en primera y en segunda acepción… Aquí­ olés a sardónica. Aquí­ a crisopracio. Aquí­, esperá un poco, aquí­ es como perejil pero apenas, un pedacito perdido en una piel de gamuza. Aquí­ empezás a oler a vos misma. Qué raro, verdad, que una mujer no pueda olerse como […]


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-­ Están riquí­simas- dijo Gekrepten-. Yo me comí­ dos mientras las freí­a, son una verdadera espuma, creeme. – Cebá otro amargo, vieja- dijo Oliveira. -En seguida, amor. Esperá que primero te cambio la compresa de agua frí­a. -­ Gracias. Es muy raro comer tortas fritas con los ojos tapados, che. Así­ deben entrenar a los puntos que […]


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Escrito por Morelli en el hospital: La mejor cualidad de mis antepasados es la de estar muertos; espero modesta pero orgullosamente el momento de heredarla. Tengo amigos que no dejarán de hacerme una estatua en la que me representarán tirado boca abajo en el acto de asomarme a un charco con ranitas auténticas. Echando una […]


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Tampoco Pola hubiera comprendido por qué de noche él retení­a el aliento para escucharla dormir, espiando los rumores de su cuerpo. Boca arriba, colmada, alentaba pesadamente y apenas si alguna vez, desde algún sueño incierto, agitaba una mano o soplaba alzando el labio inferior y proyectando el aire contra la nariz. Horacio se mantení­a inmóvil, […]


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Sumamente hormiga, Wong acabó por descubrir en la biblioteca de Morelli un ejemplar dedicado a Die Vervirrungen des Zöglings Törless, de Musil, con el siguiente pasaje enérgicamente subrayado: ­¿Cuáles son las cosas que me parecen extrañas? Las más triviales. Sobre todo, los objetos inanimados. ­¿Qué es lo que parece extraño en ellos? Algo que no […]


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[Este capí­tulo fue enviado por Sol Nöllmann] Alzando apenas la cabeza Pola veí­a el almanaque del PTT, una vaca rosa en un campo verde con un fondo de montañas violetas bajo un cielo azul, jueves 1, viernes 2, sábado 3, domingo 4, lunes 5, martes 6, Saint Mamert, Sainte Solange, Saint Achille, Saint Servais, Sait […]


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Puso la ficha en la ranura, marcó lentamente el número. A esa hora Etienne debí­a estar pintando y le reventaba que le telefonearan en mitad del trabajo, pero lo mismo tení­a que llamarlo. El teléfono empezó a sonar del otro lado, en un taller cerca de la Place d­´ Italie, a cuatro kilómetros de la […]


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Una de las veces en que se encontraron en el barrio latino, Pola estaba mirando la vereda y medio mundo miraba la vereda. Hubo que pararse y contemplar a Napoleón de perfil, al lado de una excelente reproducción de Chartres, y un poco más lejos una yegua con su potrillo en un campo verde. Los […]


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– No te muevas -dijo Talita-. Parecerí­a que en vez de una compresa frí­a te estuviera echando vitriolo. – Tiene como una especie de electricidad -dijo Oliveira. – No digás pavadas. – Veo toda clase de fosforescencias, parece una de Norman McLaren. – Levantá un momento la cabeza, la almohada es demasiado baja, te la […]